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EMILIO FUENTES. Las bacterias también pueden ser las mejores amigas del hombre, trabajar para él e, incluso, devolver la vida a un ecosistema que ha sufrido el azote de una catástrofe ecológica, tal y como ocurrió con el desastre del Prestige en Galicia. Matilde, Susana, Paloma, Guillermo y Jennifer pasan ocho horas al día rodeadas de ellas en las instalaciones de Bioiliberis Research and Development, S. L., una novedosa firma de base tecnológica ubicada en el BIC del Parque Tecnológico de Ciencias de la Salud (PTS) y que, usando estos simples seres unicelulares, son capaces de crear productos que ayudan a la regeneración de espacios naturales contaminados por distintos agentes (incendios, aguas afectadas por vertidos de hidrocarburos, mareas negras, picifactorias,...).
El concepto, bastante espectacular, no es del todo nuevo. En el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) llevan tiempo tratando este tema y, de hecho, la iniciativa es una ‘spin-off´, que parte de unos promotores que pertenecen al organismo. Lo interesante es que han conseguido llevar sus conocimientos al terreno de la empresa, generando un empleo con un altísimo grado de cualificación –la mayoría de los asalariados son doctores– y aportando un valor añadido a la oferta productiva de la provincia.
Lo que pondría los pelos de punta a la mayoría de mortales es precisamente lo que apasiona a los integrantes de Bioiliberis. Matilde muestra el laboratorio en el que desarrollan los proyectos. Las bacterias, base de Rizogel e Hidrogenoclasta –dos de los productos que han salido de esta factoría– se cultivan a escasos metros de los ordenadores portátiles. Casi invisibles a simple vista, el ojo humano no percibe más que el denso líquido opaco donde se encuentran. Las profesionales hablan de sus propiedades y se manejan con soltura por las instalaciones.
Matilde, después de un postdoctorado de dos años en Irlanda, asegura que es el trabajo de su vida. “Nunca hubiera imaginado que iba a poder investigar en la empresa privada en el campo de la Microbiología y encima en mi tierra, en Granada”, señala. Comenta que en España no existen muchas iniciativas como ésta y, en Andalucía, “aún menos”.
No es extraño que se consideren unas afortunadas. Unas pequeñas macetas llaman poderosamente la atención al fondo de la sala donde se localizan los aparatos. Lo más curioso es la explicación de lo que ocurre en el interior de los tiestos, en el microcosmos que hace las veces de banco de pruebas de los avances que se producen en la fase de estudio. La tierra de las plantas está abarrotada de un agente contaminante denominado naftaleno. En unas se han depositado algunas de las bacterias antes citadas y en otras no.
Las consecuencias se aprecian de manera clara en el diferente crecimiento de las mismas. Fuera tópicos. En Bioiliberis no es fácil encontrar un microscopio, algo que aparentemente choca con la idea de lo que cualquiera espera ver en un espacio en el que se trata con organismos de tan minúsculo tamaño. “Han pasado a la historia”, confirma Matilde, quien ofrece detalles del sistema de identificación genética que impera desde hace algún tiempo y que permite la distinción de seres de una forma sencilla y rápida. La metodología, con un fuerte componente de investigación y desarrollo, es compleja y conlleva, lógicamente, salidas al terreno, donde se efectúan ensayos prácticos que mostrarán si los resultados son los esperados o hay que corregir errores.
Parte del equipo se encuentra en estos momentos en la provincia de Jaén. El proyecto que les ha llevado allí tiene que ver con el mercado de productos de apoyo al sector agrícola. El conocimiento es la clave, pero tampoco lo es todo. Los profesionales de Bioiliberis han de detectar una necesidad en el mercado. A partir de ahí se ponen a funcionar. Aprovechan su experiencia en este ámbito de la ciencia para idear una solución al problema planteado.
En el caso de los productos ya patentados quedaba claro que la sociedad no contaba con fórmulas eficaces y respetuosas con el medio –en este caso, tan naturales como el propio suelo y las plantas que lo habitan– para conseguir restaurar un área afectada por un vertido. El proceso de creación es complejo y conlleva muchas horas de estudio, ensayos, prácticas en laboratorio y, finalmente, labor de campo. Los microorganismos que componen el Rizogel eliminan los hidrocarburos del terreno apoyándose en las raíces de las plantas.
Matilde explica la relación simbiótica que se establece entre estas bacterias y el vegetal, un contacto que fortalece a ambos y que permite a los cuerpos unicelulares descomponer los agentes que han degradado el suelo. El Hidrogenoclasta consigue un efecto similar en medios acuáticos y se puede usar en aguas saladas y dulces. Estos ingenios representan un importante avance en el ámbito de la restauración ambiental. Para los científicos, su aplicación no excluye el uso de medios mecánicos o manuales. Hasta el momento, han sido los únicos utilizados.
Los productos biotecnológicos van más allá del simple lavado de cara y depuran completamente los perímetros dañados, dejándolos limpios de elementos químicos latentes que podrían permanecer ahí durante décadas. El equipo de esta empresa granadina colabora en un proyecto de la Unión Europea. También en otro participado por varias universidades y organismos públicos de investigación, como el propio CSIC.

María Lourdes Zimmerman
11/20/2007
Tescientas hectáreas de bosque que hacen parte de la zona de amortiguación natural del Eco Parque Los Besotes, fueron adquiridas por Corpocesar dentro del marco del acuerdo con la empresa de interconexión eléctrica ISA como compensación ambiental por el impacto causado a la biodiversidad con la instalación de las redes de interconexión que hacen parte del proyecto en la Costa Caribe.
La adquisición de los predios que han permitido la ampliación de 700 a 1.000 hectáreas del Parque Ecológico Los Besotes considerado como el Primer AICA de Colombia, fue posible gracias al trabajo conjunto entre Corpocesar y la Fundación Ecológica Los Besotes FUNDEBES, que propuso la adquisición de las 300 hectáreas que están en el límite natural del eco parque con el objetivo de integrar esta franja a la zona de protección y amortiguación de la reserva teniendo en cuenta su importancia ecosistémica.
Ante esta iniciativa y como parte del proyecto de apoyo a proyectos de conservación local y regional, ISA le hizo la entrega de las 300 hectáreas a Corpocesar, como una forma de contribuir a la conservación y protección del ambiente en el Departamento del Cesar al tiempo que mitigan el impacto ambiental causado en las áreas en las que son instaladas las redes eléctricas.
Según Virgilio Calderón Peña Director General de Corporcesar, el Eco Parque los Besotes será objeto de un estudio de caracterización ambiental del que se obtendrá un plan de manejo que será socializado a nivel nacional e internacional a fin de declarar el parque como Área Protegida Regional. “ Esto será posible gracias a un proyecto de investigación de la Corporación con recursos del Fondo de Compensación ambiental por 381 millones de pesos.
Hoy al estudio de caracterización de la zona se sumará el área adquirida por Corpocesar para que sea integrada a esta zona de protección que le ofrecerá al Municipio de Valledupar una importante oferta biológica para la investigación y el desarrollo del turismo ecológico y sostenible en el área.
misionrevive@yahoo.es
El Ecoparque Los Besotes, en Valledupar, fue designado esta semana como la Primera Area Importante para la Conservación de las Aves (Aica) de Colombia.
El lugar, unas 500 hectáreas, pertenece a la Fundación Ecológica Los Besotes-Fundebes, el Municipio de Valledupar y la Corporación Autónoma Regional del Cesar (Corpocesar). Forma parte del macizo de la Sierra Nevada de Santa Marta.
Allí, en una mezcla de bosque, matorrales y antiguas zonas agrícolas en regeneración natural se encuentran más de 180 especies de aves. Sobresalen una población silvestre del Cóndor de los Andes (Vultur gryphus), el paujíl pico azul (Crax alberti), la guacamaya verde (Ara militaris) y el arañero embridado (Basileuterus conspicillatus).
Es importante destacar que es el único caso en Colombia y posiblemente en América en donde una nutrida colonia de cóndores habita a solo 8 kilómetros de una ciudad capital , explica Tomás Darío Gutiérrez Hinojosa, presidente de Fundebes.
La Fundación Ecológica Los Besotes inició su labor de protección de aves en 1.992. El lugar carecía de fauna debido a la tala y a la caza permanente, pero el buen manejo y la práctica de la restauración natural espontánea hoy lo hacen el nicho de aves, mamíferos que incluyen pumas, jaguares y venados, así como una gama riquísima de especies vegetales , agrega Gutiérrez.
El programa nacional de Aicas es coordinado por el Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt y la organización conservacionista internacional BirdLife International y tiene como objetivo identificar una red de áreas importantes para la conservación de las aves en Colombia y promover acciones de conservación en las mismas.
Actualmente hay nominadas otras 14 zonas del país, las que se espera designar como Aicas en poco tiempo, ya que cumplen con los requisitos y albergan aves amenazadas o en vías de extinción, entre otros aspectos , afirma Loreta Rosselli, investigadora del Instituto Humboldt.
Algunas de las nuevas Aicas serían las lagunas de Fúquene, Cucunubá y Palacio (norte de la sabana de Bogotá); la reserva Semilla de Agua, en Calarcá (Tolima) y varias de la Sierra Nevada de Santa Marta
| Escrito por Gobernacion del Cesar |
| Lunes, 15 de Diciembre de 2008 14:41 |
| Vicepresidente Santos asistirá este miércoles a Valledupar para declaratoria oficial del ecoparque Los Besotes como Santuario de vida silvestre El vicepresidente de la República, Francisco Santos Calderón, vendrá este miércoles 17 de diciembre a Valledupar para presidir el acto de declaratoria oficial del ecoparque Los Besotes como Santuario de vida silvestre, evento previsto para las nueve de la mañana en la Biblioteca Departamental, Rafael Carrillo Luquez. La declaratoria del ecoparque Los Besotes como Santuario de vida silvestre reviste una connotación especial de importancia internacional por pertenecer a la Sierra Nevada de Santa Marta que es reconocida como Reserva de la biosfera y Patrimonio de la Humanidad, según expresó el director de Corpocesar, Virgilio Calderón Peña, quien explicó que este es un logro que se dio, tras un proceso de diversas gestiones desarrolladas con el acompañamiento de la Gobernación del Cesar y mediante un convenio que permitió la adecuación de la infraestructura física para la realización de investigaciones profundas y de carácter científico. Dentro de este proceso se destaca también la gestión de la Fundación Ecológica Los Besotes, Fundebes, presidida por Tomás Darío Gutiérrez, pues ésta creó el ecoparque Los Besotes y se impuso como objetivo estatutario específico, la conversión de la región de Los Besotes en un santuario (Art.1, parágrafo primero y Art. Cuarto literal g de los estatutos de Fundebes). A esta ONG le fue otorgado el reconocimiento por haber logrado constituir al ecoparque Los Besotes en primera AICA de Colombia. Con el apoyo de la Gobernación del Cesar, Corpocesar inicialmente consiguió 400 millones de pesos con la ONG “Conservación Internacional”, recursos que hicieron posible las adecuaciones físicas para adelantar investigaciones científicas en cumplimiento del Plan de Manejo Ambiental, una vez superada esta fase el Consejo Directivo de Corpocesar aprobó la declaratoria del ecoparque como santuario de vida silvestre. El director de Corpocesar destacó que la conservación del ecoparque Los Besotes obedece a un conjunto de acciones mancomunadas con el Gobierno Departamental y que están contempladas en el componente ambiental del Plan de Desarrollo Departamental “Cesar al alcance de todos” donde fueron destinados recursos económicos para el establecimiento de áreas protegidas. El acto de declaratoria oficial de este miércoles contará además con la presencia del gobernador del Cesar, Cristian Moreno Panezo, alcaldes del Departamento, diputados del Cesar, concejales de Valledupar, delegados del Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial y ex directores de Corpocesar, entre otras personalidades. |

| (Mar. 04) Entrevista a Felipe Gómez: “Allí donde buscas extremófilos suele haberlos” ANDREA CLAVERÍA / DIVULGA | ||
| Felipe Gómez Gómez es bioquímico y doctor en microbiología. Estudia extremófilos que soportan dosis elevadas de ácido y de radiación en Río Tinto y en la actualidad trabaja en el Centro Nacional de Astrobiología. | ||
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| Algunos microorganismos acidófilos de Río Tinto soportan también elevadas dosis de radiación, gracias a los compuestos de hierro que los protegen. El estudio de estos microorganismos se ha revelado como un gran paso en la búsqueda de vida en Marte, dado que en su superficie hay óxidos de hierro. ¿Qué es un extremófilo? R.- Un extremófilo es un organismo que crece en unas condiciones que no son las habituales. Y por habituales entendemos un rango para la vida de pH 7 de acidez, es decir neutralidad; temperaturas medias en torno a los 37 grados y salinidad lo más baja posible, entre otros factores. Es decir, unas condiciones estándar desde el punto de vista antropogénico. A partir de unos años hacia aquí se empezaron a estudiar determinados hábitats que se salían de la normalidad y se empezaron a encontrar microorganismos en ellos. De aquí surgió una parte del árbol de la vida que no se conocía. Cuando se descubrieron estos microorganismos surgió la pregunta de si el origen de la vida fue extremófilo y estos microorganismos se fueron adaptando a condiciones de vida que ahora consideramos normales, o es a la inversa, lo microorganismos se adaptan a condiciones adversas. Lo que está claro es que el origen de la vida en la tierra tuvo unas condiciones que ahora no son las habituales en nuestro planeta, así que seguramente fue un origen extremófilo, según nuestra consideración actual. Es decir, que ellos hayan existido siempre, aunque se conozcan desde hace pocos años. ¿Desde cuándo se estudian? R.- En los años cuarenta del siglo pasado hubo una serie de microbiólogos que empezaron a relacionar cierta oxidación de aparataje, de minería por ejemplo, con presencia de microorganismos. Así que el primer microorganismo que se descubrió fue un oxidante de hierro, porque una empresa de minería encargó a un microbiólogo alemán que estudiara el deterioro tan exagerado que tenía su aparataje. Un segundo dato de presencia de extremófilos se halló en España, en las minas de Río Tinto. Los ingleses explotaban aquí la minería y les ocurrió lo mismo que en Alemania, observaron un gran deterioro de su maquinaria. No sabían por qué podía ser y como ya se empezaba a hablar del tema, encargaron a un microbiólogo que lo estudiara. Y, efectivamente, encontraron esta relación entre presencia de microorganismos y esta oxidación tan exagerada. De forma más estandarizada, se empezó a estudiar la vida extremófila en los años setenta y ochenta del siglo pasado. Se empezaron a utilizar técnicas de análisis más sofisticadas en hábitats donde nadie antes se había parado a pensar que hubiera vida. Y la revolución de estos años fue descubrir que allí donde se buscaban extremófilos solían encontrarse. Así que los límites que la comunidad científica tenía para la vida eran antropogénicos. ¿Qué tipos de extremófilos hay? R.- Hay extremófilos que superan prácticamente todas las variables físico químicas que se consideran normales, desde el punto de vista antropogénico. Por ejemplo, respecto al pH, hay extremófilos que viven en condiciones de extrema acidez y que se llaman acidófilos, y extremófilos alcalófilos, que viven en altas concentraciones de base o en un rango de alto pH. También hay microorganismos que soportan elevadas concentraciones de sal: de cloruro sódico y otras soluciones salinas. También los hay que soportan elevadas presiones, y los que soportan temperaturas extremas, tanto de frío como de calor: los llamados termófilos, que crecen en temperaturas de 50, 60 y 70 ºC; los hipertermófilos, que pueden soportar temperaturas de 120 ºC, y los que pueden vivir por debajo de los -18 ºC, encontrados en los hielos de la Antártida. ¿Cuáles estudia usted y dónde se encuentran? R.- En la actualidad estudio los extremófilos que soportan dosis extremas de radiación. En la Tierra no suele haber, de forma natural, ambientes con elevada radiación, debido a la protección de la atmósfera, un escudo que protege nuestro planeta de las radiaciones solares. Pero sí se han encontrado microorganismos que son capaces de soportarlo, tal vez porque los primeros microorganismos que habitaron la Tierra sí tuvieron que hacerlo, debido a que la atmósfera era diferente y permitía que llegara a la Tierra más radiación. Estos microorganismos resistentes podrían ser parientes de aquellos que poblaron la Tierra primigenia. El estándar que se utiliza en radiación esDeinococcus radiodurans, un extremófilo que se encontró en un tanque de refrigeración de un reactor nuclear. Yo estudié extremófilos acidófilos en Río Tinto y luego he investigado en aquellos de ellos que he visto que soportan elevadas dosis de radiación. En el ecosistema de Río Tinto hay biodiversidad tanto bacteriana como eucariota, y yo utilizo tanto bacterias como eucariotas. ¿Cómo logran estas bacterias y eucariotas soportar niveles tan elevados de radiación? R.- La radiación puede hacer daño de muchas maneras, desde producir radicales químicos muy oxidantes y provocar esta oxidación, hasta provocar roturas y mutaciones sobre bases de ADN..., es decir, la radiación tiene distintas formas de dañar un microorganismo o un tejido celular. Las formas de protegerse contra estos daños son muy diversas. En el caso de las bacterias, lo que tienen, generalmente, es un alto número de copias de su genoma, así que la radiación va a dañar o mutar diferentes bases de ese ADN. Pero, por estadística, este daño no va a ser significativo. Además, tienen una maquinaria de corrección de las copias de ADN mucho mas eficiente de lo normal en otros microorganismos. También hay otras formas de protección, por ejemplo, ciertos pigmentos y otros compuestos químicos. ¿También parecen proteger contra el daño de la radiación ciertos compuestos de hierro? R.- He hecho ciertos experimentos con una bacteria a la que, durante su crecimiento, la sometía a ciertas dosis elevadas de radiación. Entonces comparaba la capacidad de crecimiento de esta bacteria sometida a radiación, sin protección, con esa misma bacteria sometida a radiación, pero a la que le había añadido ciertos compuestos de hierro que suponía que eran “protectores”. El mismo experimento lo hice también con dos algas fotosintéticas. En los tres casos, el crecimiento de los organismos era mucho mayor cuando estaban protegidos con compuestos férricos, lo que prueba que estos compuestos hacen de pantalla de las radiaciones. Utilicé tanto cloruro férrico como agua de Río Tinto. Esta idea surgió porque vi que el agua de Río Tinto absorbía los rayos ultravioleta, comparé esta capacidad con otras sales, entre ellas el cloruro férrico, y me di cuenta de que la absorción de las sales se daba por el hierro. ¿Cuáles son los lugares más representativos en los que primero se hallaron extremófilos? R.- De los más conocidos son las aguas termales del Parque Nacional de Yellowston y Río Tinto. Pero también los hay en las fumarolas submarinas, donde hay organismos que soportan al mismo tiempo elevadas temperaturas, elevados niveles de acidez y muy elevada presión. ¿Por qué es Río Tinto tan importante en el estudio de los extremófilos? R.- Es un río con 90 kilómetros de recorrido y una característica muy especial y es que discurre por la faja pirítica ibérica. Una pirita es un sulfuro de hierro. Allí se han desarrollado una serie de organismos que lo que hacen es oxidar ese sulfuro de hierro, generando altas concentraciones de ácido sulfúrico y por otro lado liberando hierro al medio. Lo que tenemos, al final, es un río rojo, por su elevado contenido de hierro, con un pH en torno a 2, aunque hay lugares del río donde baja hasta 0,8. Es decir, prácticamente sulfúrico concentrado. Este hábitat es natural y generado por los microorganismos que se desarrollan en él y que está generando ácido y hierro. A pesar de estas condiciones, hemos observado que en Río Tinto hay una biodiversidad tan alta como pueda haberla en cualquier otro ecosistema. Esta biodiversidad de Río Tinto se sale de lo considerado normal para la vida, desde el punto de vista antropogénico, en cuanto a capacidad de soportar hierro y ácido. ¿Qué relación tienen los extremófilos con la búsqueda de vida en Marte? R.- La biodiversidad de Río Tinto tiene un símil astrobiológico. Cuando se ha empezado a estudiar la superficie de Marte, se ha visto que en ella hay muchos óxidos de hierro, y, según los últimos datos, también hay muchas posibilidades de que haya agua. Así que el hábitat de Río Tinto nos sirve para estudiar condiciones de vida que podríamos encontrar fuera de la Tierra. Además de la búsqueda de vida en otros planetas, ¿qué utilidades pueden tener las bacterias que soportan elevadas dosis de radiación? R.- Por ejemplo, las enzimas de los detergentes que lavan a mayor temperatura están sacadas de extremófilos. También son útiles para la biominería, ya que algunos de estos microorganismos tienen la capacidad de solubilizar ciertos metales. En biorremediación, para descontaminar lugares contaminados... | ||
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| Abril 01 de 2009
John Ellis, físico de la Organización Europea para la Investigación Nuclear, vino a ‘cazar’ talentos en Colombia. Por Isabel Peláez R. , reportera de El País. Son 21 los colombianos que trabajan como hormigas en la Organización Europea para la Investigación Nuclear o Cern. Y así, minúsculos, se ven frente al ‘Gran colisionador de hadrones’, la vasta máquina con una circunferencia de 27 kilómetros, con una temperatura interior más baja que la del espacio -271 grados, y enclavada 100 metros bajo tierra, que creó esta organización de científicos -en septiembre del año pasado-.
Ellis y otros científicos del programa estudian la estructura de la materia que ha controlado la evolución del universo en el inicio del Big Bang (teoría de la gran explosión, modelo científico que busca explicar el origen del universo). Quizás tarden tres años en esta investigación. “Los astrónomos dicen que la gran mayoría de la materia en el universo no es este tipo de materia visible, sino invisible, la llamada materia oscura, que hay tal vez entre cinco y diez veces más materia oscura que visible. Tenemos la posibilidad de descubrir evidencia de esta materia oscura haciendo colisiones”, explica John Ellis. Por ello, con el fin de recrear las condiciones del Big Bang, el equipo del Cern construyó el Large Hadron Collider o LHC (el ‘Gran colisionador de hadrones’) un instrumento científico que acelera partículas -protones- a velocidades del 99% de la velocidad de la luz y colisionan entre sí, en direcciones diametralmente opuestas, produciendo altísimas energías. El LHC será el acelerador de partículas más grande y energético del mundo y más de 2.000 físicos de 34 países y cientos de universidades y laboratorios han participado en su construcción, entre ellos muchos colombianos que podrán hacer parte de la historia del origen del universo. John Ellis Nació en: Londres. Estudios: A los 12 años decidió que quería estudiar el espacio. Es matemático, físico con doctorado en física (Universidad de Cambridge). Trayectoria: Llegó al CERN a una visita de dos años y de eso hace ya más de 35 años. Especialidad: Es físico teórico, hace cálculos, da interpretaciones y analiza posibilidades para experimentos del futuro. Hace 33 años previó una técnica para descubrir una partícula que liga los núcleos. Tres años después, en Alemania descubrieron esa partícula utilizando la técnica que él propuso. http://www.elpais.com.co/historico/abr012009/NAL/nal1.html |

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Raul Cuero, PhD Microbiologia
Raul Cuero es un colombiano de Buenaventura Valle
Fundador y creador del concepto Parque para la creatividad, organizacion
internacional que opera en diversos países en tanto su
principio fundamental es la diversidad como clave para la creatividad.
El hispanico con mas invenciones en el mundo, reconocido por
Perfil
Dr. Raúl Cuero, Ph.D en Microbiología, Científico Investigador, Profesor Distinguido
Dr. Cuero ha vivido la mitad de su vida entre EE.UU. y Europa, y el Reino Unido. Ha viajado por todo el mundo, y comprende cuatro idiomas. Desde temprana edad el Dr. Raúl Cuero desarrollado una fuerte afinidad por la ciencia. Debido a la pobreza no tienen juguetes o tiempo para jugar, por lo que el rastreo de los animales se convirtió en su pasión. Él estaba intrigado por las cucarachas y lagartos "conductas, que eran abundantes en su entorno. Debido a su baja situación económica y social difícil situación que conocía a edad temprana que necesitaba para ser creativo y el mejor en lo que decidió especializarse.Así es como el Dr. Cuero convirtió en un destacado deportista y científico. Hoy se alegra de que su pasión por la ciencia y la creatividad intelectual era más fuerte que su juventud, el deporte favorito, baloncesto, en el que se convirtió en uno de los mejores jugadores nacionales en su país.
Durante la década de 1950 más del 30% de los niños en su ciudad natal Buenaventura murió a causa de enfermedades como parásitos, la malaria, la tuberculosis y las enfermedades víricas, antes de llegar a la edad de diez años. La vida que el Dr. Cuero vivió durante sus primeras etapas de la vida fue una de bajas y nuevas empresas. Tener que reflexionar y actuar, en lugar de quejarse.
Sin la intención de convertirse en un científico, fue el principio de su estudiante clases de ciencias.Después de ganar una beca que le dio la oportunidad de explorar el mundo. Así, después de recibir una licenciatura en biología de Colombia, se le ofreció una beca académica para continuar su educación en los Estados Unidos en Biología y Patología de Plantas, y más tarde fue galardonado con otra beca para ganar su doctorado en Microbiología en la Reino Unido. El cambio fue duro, y la soledad que enfrentan fue brutal, pero las oportunidades existentes para desarrollar el mismo a lo mejor de su potencial de motivación le permitan llevar a cabo y aprender aún más. Ha recibido numerosos premios científicos, y entre ellos el honor de "Profesor Distinguido de Microbiología" para sus invenciones y / o la creatividad.Además, su constante viajar por el mundo desde temprana edad como un atleta y más tarde como una ciencia de investigación y / o profesor, han hecho de él aprecia la importancia de los "desconocidos" y las diferentes culturas. Por lo tanto tener una mejor comprensión de la vida y la convivencia.
Como el Dr. Cuero describe las propias palabras de "Muchos, incluido yo mismo deseamos superar nuestra capacidad intelectual para poder sobrevivir el dolor de ser ignorante". También afirma que sólo a través de la creatividad que ha sido capaz de tener un verdadero sentido de pertenencia y absoluta libertad.
Dr. Cuero se ha convertido en un famoso científico e inventor en los Estados Unidos e internacionalmente. Su trabajo posterior sobre la biogénesis, es la investigación que ha gozado de la mayoría, porque tiene que ver con la vida misma y la imprevisibilidad de lo desconocido, como él afirma. Ha escrito el libro "Triunfo y de supervivencia" sobre la base de sus 20 años de experiencia en el campo de la ciencia, los descubrimientos y las invenciones, y viajar a través de exploraciones en todo el mundo
Muchas especies que podrían estar en riesgo de extinción no han sido registradas en su totalidad, lo cual dificulta, aún más, el seguimiento y la creación de nuevos proyectos para su conservación.
Además, el mal uso, la destrucción de sus hábitats, la contaminación y la falta de educación ambiental respecto al tema, están generando un alto nivel de deterioro sobre la fauna marina del Caribe colombiano hasta el punto que muchas especies relevantes para los ecosistemas marinos estén en riesgo de extinguirse y otras desaparecerán antes de ser estudiadas.
La última actualización de la lista roja de especies amenazadas realizada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), reportó un total de 4.281 especies para Colombia, de las cuales 652 se encuentran en Peligro Crítico, Amenazada o Vulnerable; 6 extintas y 282 aparecen con Datos Insuficientes.
Para el Caribe colombiano, la situación es similar, puesto que de 158 especies evaluadas, el 21,51 % se encuentran dentro de las categorías de Amenaza y el 22,78 % son catalogadas como 'Datos Insuficientes', debido a la escasez de información sobre su biología, ecología, distribución y estado de conservación en el país.
Esto indica que casi la mitad de las especies caribeñas nacionales, se encuentran con algún grado de amenaza o no existe información suficiente para saber si están en riesgo o no, mostrándose la inequívoca necesidad de apoyar la investigación científica nacional y su apropiada difusión y divulgación antes de que estos recursos desaparezcan sin haberlos conocido.
Especies de gran importancia y que juegan roles vitales en los ecosistemas marinos como los corales cuerno de ciervo (Acropora cervicornis) y cuerno de alce (Acropora palmata), las tortugas canal y carey (Dermochelis coriácea y Eretmochelys imbricata), peces como el mero (Epinephelus itajara) y sierra (Pristis pectinata y Pristis perotetti), se encuentran en estado crítico de amenaza, principalmente derivado de los malos manejos ambientales, la poca regulación de su aprovechamiento y la falta de planeación a la hora de generar medidas de desarrollo socio-económico, lo que ha diezmado los hábitats y poblaciones de estas especies.
Algunas actividades y procesos como la contaminación con desechos sólidos o líquidos de hábitats acuáticos, la sedimentación, la perdida de especies y ecosistemas por sobre-explotación y aprovechamiento sin regulación, o la muerte de corales por visitación turística no controlada, son elementos que amenazan la rica vida marina y que requieren de controles urgentes para evitar que sus efectos sean desastrosos e irreversibles.
Aunque la mayoría de actores relacionados con estos recursos están conscientes de estas y otras realidades (autoridades ambientales, ong, industriales entre otros), y a pesar de la generalización en el manejo de información y conocimiento del estado de conservación de las especies, aún no se ha visto un cambio real en cuanto al mejoramiento del estado de los recursos, el conocimiento sobre ellos, la apropiada divulgación de la información generada, ni las medidas de conservación reales, entre otros aspectos, pudiéndose estar perdiendo una gran riqueza sin haber conocido su utilidad potencial, su valor ecológico o los servicios que proveía.
Por esta y otras razones es necesario que entidades gubernamentales y no gubernamentales, universidades y centros de investigación, inicien un proceso que permita cambiar la forma de hacer, divulgar y dirigir la ciencia luego de estos llamados, pero se debe iniciar con procesos reales y sostenibles de conservación, aprovechamiento y manejo de recursos en lugares como el Caribe colombiano, con el fin de hacer estos patrimonios perdurables para el bienestar del país.
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